Un proceso psicológico continuo, estructurado y supervisado, dirigido a adolescentes y jóvenes de entre 15 y 23 años.
Un proceso psicológico continuo, estructurado y supervisado, dirigido a adolescentes y jóvenes de entre 15 y 23 años.

Qué es este programa (y qué no es)
Este programa es un modelo de acompañamiento psicológico continuado.
No se basa en sesiones puntuales ni en intervenciones aisladas, sino en un proceso sostenido en el tiempo, con seguimiento real y criterio clínico.
No es:
· Terapia tradicional basada únicamente en una sesión semanal.
· Atención de urgencias o intervención en crisis graves.
· Un servicio de apoyo informal o sin encuadre profesional.
Sí es:
· Un proceso psicológico estructurado.
· Un acompañamiento preventivo y evolutivo.
· Un espacio profesional con límites claros y supervisión constante.
Acompañamiento diario por Telegram
El eje del programa es un canal diario de trabajo donde el joven puede expresar lo que le ocurre en su día a día y recibir respuesta profesional dentro de un encuadre claro.
Revisión clínica y feedback
El proceso se revisa de forma periódica, ofreciendo devoluciones clínicas y ajustando el trabajo según la evolución y necesidades reales del joven.
Sesiones grupales semanales, reducidas y guiadas, organizadas por franjas de edad y momento vital.
Espacios individuales integrados
Sesiones individuales que se integran en el proceso cuando el momento terapéutico lo requiere.

Pensado para familias que buscan un enfoque profesional, estructurado y preventivo, más allá de la intervención puntual o reactiva.

Dirigido a jóvenes de entre 15 y 23 años que atraviesan etapas de confusión, inseguridad, dificultades emocionales o momentos vitales que requieren acompañamiento psicológico continuado.
Conocerse
Identificar quién es el joven, cómo se siente y qué le ocurre.
Comprenderse
Entender por qué aparecen determinadas emociones, conductas o bloqueos.
Gestionarse
Aprender herramientas psicológicas reales para afrontar la vida con mayor seguridad.

El programa se organiza en distintos niveles de intensidad según las necesidades del joven en cada momento del proceso.
Los niveles no se eligen, sino que se definen clínicamente tras la valoración inicial y se ajustan a lo largo del acompañamiento si es necesario.
Esto permite ofrecer un trabajo adecuado a cada situación, manteniendo siempre el encuadre profesional y el equilibrio del programa.
El precio base del programa corresponde al nivel de mayor intensidad de acompañamiento.
En función del nivel indicado, el coste se ajusta manteniendo siempre el encuadre profesional y la calidad del proceso.
El objetivo no es ofrecer opciones, sino asegurar el acompañamiento adecuado en cada momento.

El programa está diseñado como un proceso continuo. La duración mínima recomendada es de varios meses, ya que el trabajo psicológico requiere tiempo, seguimiento y estabilidad.
El acceso se realiza por ciclos y siempre con compromiso por ambas partes.